Tala clandestina en la Sierra Norte, actividad ilegal que las autoridades se niegan a atender

 

Huauchinango, Pue.- La tala ilícita de madera en los municipios de la Sierra Norte, se ha convertido en  práctica irregular que las autoridades de los tres niveles de gobierno se niegan a atender, a pesar de las graves afectaciones que deja al ambiente natural.

Municipios como Zacatlán, Ahuazotepec, Honey y Huauchinango, figuran entre los de mayor índice de  tala clandestina, no obstante que se ubican  dentro del Área Natural Protegida Cuenca Hidrográfica del Río Necaxa, según la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).

Especialistas en el tema,  coinciden en que al menos el  70% de la madera que se comercializa en el estado tiene origen ilegal y proviene de aserraderos que compran los troncos a muy bajo precio, a talamontes que operan fuera de la ley en las zonas boscosas de la sierra.

Se estima que esta actividad genera una  tasa de deforestación en el territorio nacional de 155,000 hectáreas por año, de las cuales 60,000 tienen su origen en la tala clandestina.

En el caso de Huauchinango  el clandestinaje forestal se ha visto favorecido por la corrupción y la falta de interés de los tres niveles de gobierno, pues se han mostrado  incapaces de  presentar iniciativas para frenar el  grave problema.

Comunidades como Venta Grande, Teopancingo, Puga y Tlacomulco entre otras, figuran entre las más afectadas por el robo de árboles, actividad que  ya se da a plena luz del día debido a la apatía de las  fuerzas del orden, que se han enfocado más en atender el robo de hidrocarburo.

Los talamontes también se han visto agraciados por que a nivel jurídico la tala ilegal de árboles no está considerada como un delito federal,  pues ni siquiera aparece tipificada como tal en el Código Penal.

Sin embargo, dicha actividad si representa un infracción al Título Vigésimo Quinto sobre Delitos contra el Ambiente y la Gestión Ambiental, artículos 418, 419 y 420 del Código Penal Federal.

La norma federal establece que se impondrá pena de uno a nueve años de prisión, y de 300 a 3,000 días de multa, a quien desmonte o destruya la vegetación natural; corte, arranque, derribe o tale algún o algunos árboles, o cambie el uso del suelo forestal.

Así mientras los gobiernos se hacen de la vista gorda para no atender el tema y mientras los  legisladores federales se mantienen sin presentar iniciativas solidas que  tipifiquen  como delito grave la tala clandestina de árboles, los bosques de la Sierra Norte seguirán siendo devastados.

Wednesday, June 05, 2019 Super User Policiaca 3095
Informe de desaparición de dos jóvenes originarios de Huauchinango.